UN CORRECTO ALMACENAJE

Cosas que no debes guardar en la nevera

Descubre que materiales no puede meter en tu nevera o cámara frigorífica si quieres ser un buen manipulador de alimentos:

Bienvenido a esta nueva entrada en el blog del manipulador de alimentos.

Hoy os traemos un tema qué parece que todo el mundo controla, pero noooo, para nada.

Siempre que visitamos un nuevo establecimiento encontramos fallos. Incluso en casa de amigos, como vaya a la nevera… ¡¡SORPRESA!!

Pero se acabó.

Hoy vas a conocer todas las claves que debes saber para almacenar en la nevera o el congelador adecuadamente sin poner en riesgo la seguridad de tus alimentos. 

¡vamos a ello!

COSAS QUE NO DEBES METER EN LA NEVERA

Ya os adelantábamos esta semana que hay tres elementos principales que no debes de introducir nunca tu nevera o cámara:

  1. El cartón.
  2. La madera
  3. Latas abiertas.

Pero vayamos por partes:

¿POR QUÉ NO DEBES METER CARTÓN EN TU NEVERA?

 

Por un lado, el cartón, sobre todo si tiene varias capas, presenta espacios donde puede haber suciedad o incluso huevos de insectos. Por eso es fundamental que no lo introduzcas en tu nevera, para evitar que toda esa contaminación pueda entrar en contacto con el resto de alimentos.

Y, por otro lado, el cartón absorbe la humedad, lo que junto con esa contaminación que puede traer, es una bomba. Va a favorecer el crecimiento de bichitos indeseados que pueden dar lugar a contaminaciones.

 

¿POR QUÉ NO DEBES METER MADERA NEVERA EN TU NEVERA?

Al igual que el cartón, la madera es un material rugoso y poroso que facilita el anidamiento de plagas y dificulta la limpieza y desinfección, por lo que no se debe introducir las neveras o cámaras de tu restaurante.

Para el transporte tanto el cartón como la madera son materiales que hoy por hoy no tienen alternativas que cumplan todos los requisitos en cuanto a sostenibilidad, características, precio… pero una vez que los alimentos llegan a tu cocina, debemos sustituirlo para evitarnos disgustos.

 

¿POR QUÉ NO DEBES METER MADERA NEVERA EN TU NEVERA?

Las latas son una solución perfecta para conservar alimentos durante mucho tiempo. Incluso años y años. Pero el problema viene cuando abrimos la lata y permitimos que el oxígeno entre al interior de lata. En el interior de la lata, donde está nuestro alimento, al entrar en contacto con el oxígeno se producen oxidaciones y la proliferación de bacterias y hongos que puede afectar negativamente a nuestra salud.

Es cierto que cada vez más, las latas vienen con un revestimiento interior de barniz que facilita que podamos conservar el alimento en la lata una vez abierta durante varios días. Pero ¿cómo sabes si esa lata tiene ese barniz? ¿nos la jugamos?

Nunca.

Por eso cuando abras una lata, si te queda alimento, debes trasvasarlo a otro recipiente que si facilite la conservación segura del mismo.

Cajas de uso alimentario

ALTERNATIVAS AL CARTÓN, LA MADERA Y LAS LATAS

Hoy por hoy el mejor sustituto es el plástico. Lo más recomendable es disponer en nuestro establecimiento de envases de plástico que sean de uso alimentario y cuando decepcionemos productos que vengan en cartón o madera, hacer el cambio a nuestros recipientes.

En el caso de las latas, al abrirlas, si queda algo, mejor cambiar la lata por un envase de plástico.

Hay otras opciones como el vidrio. A pesar de que es una opción más sostenible que el plástico, el vidrio en una cocina es un peligro potencial: si se rompe puede estallar y llegar a contaminar todos los alimentos que allá a su alrededor.

Otra opción, menos habitual, es utilizar recipientes de acero inoxidable, esta si es una opción viable pero actualmente no hay suficientes opciones en el mercado y la inmensa mayoría de manipuladores de alimentos optamos por utilizar recipientes de plástico.

CLAVES PARA SABER SI PUEDES METER ESE ENVASE EN LA NEVERA

 

En resumen, podemos decir que para saber si ese envase lo puedes meter en tu nevera o no, puedes tomar la decisión respondiendo a estas preguntas:

  • ¿es un embalaje secundario? Si el alimento tiene un envase que entra en contacto directo con el alimento, y por encima, un segundo embalaje, lo más sensato es eliminarlo directamente.
  • ¿se oxida este envase? Si la respuesta es sí, directamente cámbialo de recipiente.
  • ¿este envase absorbe la humedad? Igualmente, si la respuesta es afirmativa, mejor sustitúyelo por otro envase.
  • ¿se estropea o deteriora el envase? Si el envase se modifica al meterlo en la nevera ni te lo pienses, déjalo fuera.

Cómo ves se trata de no introducir “enemigos ocultos” en tu nevera que se puedan convertir en “caballos de troya” para los manipuladores de alimentos.

Por eso siempre os recomendamos nuestra formación de manipulador de alimentos en la que vemos con detalle cada uno de estos puntos para garantizar que nuestros manipuladores son los mejores.

 

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